miércoles, 19 de octubre de 2011

PEPITA






 Y Ya paso otro año y es impresionante como un ser tan lindo, y pequeño haya marcado tanto mi vida.
Todo empezó cuando mi madre después de tanto insistirle a mi padre quiso comprar un perrito poodle, fuimos a  buscarla todos en familia, llegamos al lugar y la impresión de ver tantos cachorritos nos lleno de alegría, eran todos muy bellos, pero una se nos acerco inmediatamente,  y resalto de los demás, era una bolita de pelo negra, era más pequeña que la palma de una mano.
Mientras íbamos camino a casa pensábamos que nombre ponerle, y todos concordamos que el mejor era “Pepita”, porque era negrita y muy pequeñita.    La primera noche durmió afuera en el cobertizo porque mi padre no quería que durmiera adentro, pero mi madre no aguanto y la entro poniéndola en una cajita al lado de su cama, al segundo día ya dormía arriba de la cama.
Así de apoco fue ocupando el corazón de cada integrante de la familia, salíamos a todas partes con ella, su juguete favorito era la pelota, nos íbamos a la playa  y la teníamos que amarrar con una cuerda de unos 6 metros por que corría muy fuerte y no había forma de pillarla después, también teníamos que estar atentos porque si veía a una pareja jugando a las paletas de playa, les robaba la pelota y salía corriendo.
Hubo una vez que la pepita se puso muy rebelde solo le hacía caso a mi padre y al resto de la familia, que es mi madre y mi hermana no nos tomaba en cuenta, la tomábamos en brazo y no dejaba  que le hiciéramos cariño; pero un día nos encontrábamos de vacaciones en Valdivia,  en un cerro tomándonos un café, ella bajo junto a mis otros perritos como de costumbre a jugar, estuvimos allí un rato y luego seguimos el camino.   Anduvimos una hora y paramos un poco más allá en donde había un riachuelo, en donde mi padre se metió , pero algo paso la Pepita no lo siguió, siempre ella se metía al agua con mi padre a nadar, habían veces que en la playa las olas la daban vuelta y ni eso le importaba, la desesperación creció  al ver que ella no estaba, nos subimos inmediatamente al auto con mis otros dos perritos Brunito y Lady, el camino que habíamos hecho en 1 hora lo hicimos en 15 min, hasta que llegamos al lugar en donde nos habíamos detenido antes, ahí estaba una persona que la tenia y estaba esperando que alguien la fuera a buscar, ella vivía ahí así que  la cuido por nosotros; Pepita a penas nos vio se tiro  a nuestros brazos y  cambio su actitud completamente y volvió a dejar que le hiciéramos cariños
Al cumplir 9 años la pepita empezó a tener problemas al corazón, a los meses después ya no caminaba cuando la sacaba a pasear, caminaba unos cuantos pasos y se sentaba muy agitada. Luego de eso, en dos días adelgazo mucho ya no comía ni tomaba agua, esos días me la pase todo el día a su lado y fue en ese momento recibí el llamado de una amiga, ella quería mucho a la Pepita, y antes de colgar le dije- amiga no se por qué presiento que la pepita le queda poco tiempo-, y así fue a los dos días nosotros nos fuimos a trabajar, mi hermana se fue a un congreso en la Serena y nos despedimos de ella diciéndole que a la vuelta la llevaríamos al veterinario.
Como a las 11 de la mañana de ese día recibimos el llamado de empleada de la casa, ella había ido  a ver a la Pepita que estaba acostadita con los ojitos abierto, muy queta y al momento de tocarla se dio cuenta que estaba helada y había fallecido.  Mi madre junto a mi padre se fueron directamente a la casa porque yo no creía q fuese verdad, mejor dicho no quería creerlo.   Pero si, así era, Pepita ya no estaba con nosotros.   Cuando llegue a la casa me dirigí a ella…y ahí estaba más linda que nunca su pelito brillaba más que nunca.   La enterramos ese mismo día, en el patio   de mi casa, le hicimos un altar y le rezamos.    Pero eso no era todo faltaba la parte más difícil que era avisarle a mi hermana que andaba en el congreso, la llamamos por la noche y antes de decir una palabra, ella ya sabía que algo le había pasado a la pepita, lo presentía y ese fue el momento más difícil, el de decirle que sí, que había fallecido….
Gracias Pepita por tantos momentos llenos de alegría que  nos diste…..este pequeño homenaje es para ti, que se que nos estarás esperando tan juguetona, linda y con toda tu alegría cuando nos llegue el momento de nuestra partida…..


Como decía en un principio ya han pasado dos años, y aun sigue dejando huella en mi corazón, pero el único consuelo que me queda, es que, es mucho mejor que parta primero una mascota, que un amo, he visto muchas películas y videos en los cuales los perritos sufren mucho con la perdida de su amo,  y no se despegan de ellos o de  la tumba como paso con hashiko (la pelicula)
Solo me queda por seguir recordando a ese maravilloso ser, que  esta esperando a todos los integrantes de mi familia para recibirnos con la alegría que siempre tuvo al momento que dejemos este mundo.   



Video de los bellos momentos con pepita, la canción que escogí es de Diego Torres, llamada "Guapa", la cual él se la dedica a su perrita llamada "Guapa" al momento de morir